Hoy día el tema de la educación en Chile se haya en el tapete de la discusión nacional e internacional. En el plano nacional por las continuas dificultades surgidas cada año, que han provocado largos períodos de huelgas entre sus actores y al mismo tiempo por las carencias y necesidades que han quedado de manifiesto en resultados de múltiples indicadores de educación (SIMCE, PISA, Inicia) y finalmente en mi experiencia propia tenida especialmente en la docencia de los primeros años de Universidad.
En consideración a lo anterior, para aportar positivamente a la discusión de la educación escolar en Chile, y siguiendo la línea ideológica de Sergio Garay y Mario Uribe (1) en torno al estudio de la eficacia en la educación en Chile, voy a comentar la incidencia de dos herramientas de gestión escolar: la accountability y el benchmarking.
LA ACCOUNTABILITY
El término rendición de cuentas aparece en los años 60 en Estados Unidos y en los 70 llega a Europa, pero ha sido más desarrollado por la cultura inglesa durante los últimos años.
Accountability o rendición de cuentas, es un concepto ético que nace en la cultura anglosajona, y una de las primeras organizaciones preocupadas por este tema fue el Institute of Social and Ethical Accountability, una organización internacional sin fines de lucro que desde 1996 busca promover la rendición de cuentas. Hay matices que separan los dos conceptos: Accountability y rendición de cuentas. El de accountability conlleva un sentido claro de obligación, la noción de rendición de cuentas parece sugerir que se trata de un acto voluntario, de una concesión generosa del soberano que rinde cuentas por virtud y voluntad propia, no por necesidad. Podemos precisar entonces que accountability es la rendición obligatoria de cuentas.
El poner en práctica la rendición de cuenta requiere de mecanismos e instrumentos para desarrollar esta práctica como por ejemplo:
- Sistemas de información e informes públicos: Básicamente académicos, administrativos y financieros que se presentan con periodicidad.
- Evaluaciones y mediciones de desempeño: Que analizan el cumplimiento interno y externo de las metas y objetivos del establecimiento.
- Mecanismos participativos y consultivos: La participación es fundamental en la rendición de cuentas, tales como la consulta a la comunidad en sus variadas formas.
- Autorregulación: La formación de capacidades sobre la base de la reflexión de las propias prácticas y la autocrítica.
- Certificación: Existencia de un agente externo que garantice imparcialidad y la rectitud en la aplicación de los criterios para evaluar según las normas de calidad.
En educación es clara la importancia y urgencia de este mecanismo de gestión que ya ha sido mencionado en los principales informes sobre el tema, y se pueden mencionar las siguientes aplicaciones y beneficios:
1. Obliga al establecimiento a tomar conciencia en la fijación y planificación de objetivos de la gestión sobre los cuales se rendirá cuenta a futuro.
2. En un sistema descentralizado y fuertemente privatizado como el chileno, obliga a los actores (directivos, profesores) a responsabilizarse de sus actos.
3. Ante el aumento sostenido del gasto público en educación, asegura el monitoreo de esta inversión pública.
4. Permite monitorear lo resultados de la gestión, informando de ello a la comunidad, para que así los apoderados tomen decisiones informadas sobre los colegios.
5. Fomenta la transparencia, por cuanto la rendición de cuentas es pública.
EL BENCHMARKING
El benchmarking es un anglicismo derivado de la Administración, puede definirse como un proceso sistemático y continuo para evaluar comparativamente los productos, servicios y procesos de trabajo en organizaciones. Consiste en tomar "comparadores" o “benchmarks” a aquellos productos, servicios y procesos de trabajo que pertenezcan a organizaciones que evidencien las mejores prácticas sobre el área de interés, con el propósito de transferir el conocimiento de las mejores prácticas y su aplicación; por lo tanto, es "copiar al mejor". La importancia del benchmarking no se encuentra en la detallada mecánica de la comparación, sino en el impacto que pueden tener estas comparaciones sobre los comportamientos. Se puede considerar como un proceso útil de cara a lograr el impulso necesario para realizar mejoras y cambios. En conclusión el benchmarking es la consecuencia de una administración para la calidad (2).
Tipos de benchmarking:
- Comparación interna: Son las comparaciones dentro del mismo establecimiento.
- Comparación competitiva: Comparación de procesos o desempeño entre
establecimientos competidores.
- Comparación funcional: Comparación con procesos similares entre
establecimientos.
- Comparación colaborativa: Son las comparaciones realizadas con grupos de
establecimientos.
La importancia del benchmarking en la educación, es la siguiente:
1. Es un proceso que permite en un establecimiento la emulación, adaptación e implantación de una parte o el todo de un establecimiento educativo de excelencia.
2. Es un proceso que forma parte de la administración para la calidad y que puede ser implementado en la educación.
3. Permite establecer un proceso planificado de mejora continua, basado en la emulación, adaptación e implantación de otro de excelencia.
4. Permite implantar en los establecimientos educacionales una gestión estratégica.
5. Exige para su implementación la identificación de las fuentes de información y documentación, lo que permite la continua comparabilidad.
6. Ofrece en mejor conocimiento interno de las fortalezas y debilidades de cada
establecimiento.
Hoy día que la Gestión Escolar está siendo mejorada con intervenciones provenientes del campo de la dirección de empresa, estas herramientas parecen apropiadas para emular, adaptar e implantar escuelas efectivas, también para hacer benchmarking desde otro tipo de organizaciones, asimismo permite introducir los conceptos de calidad y mejoramiento continuo en la gestión educacional.
Al mismo tiempo junto a la mayor autonomía en la gestión, aparece la necesidad de la rendición de cuentas. La accountability es la otra cara de la moneda de las nuevas competencias de gestión del equipo directivo, ya que actuar en el ámbito directivo requiere obligatoriamente en el futuro responsabilizarse por los resultados, algo que es totalmente deseable en Chile, por cuanto el colectivo de profesores no ha asumido la responsabilidad que le cabe en este nuevo escenario.
El artículo de Garay y Uribe (3) hace referencia a la necesidad existente de mejorar la gestión escolar, a través de la implementación de modelos de dirección estratégica y la profesionalización del rol del equipo directivo, con el objetivo de hacerse cargo de las nuevas demandas en educación en Chile: calidad, eficiencia y equidad.
Cabe hacer notar que un buen manejo de estas variables puede producir efectos en el corto plazo, en periodos de 4 a 6 años, en la medida que se actúe sobre ellas focalizada y eficazmente (4).
Finalmente desearía mencionar el aporte de Michel Barber (5) a la solución del problema de la educación, quien reconoce que los sistemas con alto desempeño en educación, han elevado la calidad de los profesores, han mejorado su instrucción y han elevado el aprendizaje de todos los estudiantes, lo que vendría a ser complementario al enfoque de mejora a la gestión escolar.
(1)Garay S. y Uribe M. (2006) Dirección Escolar como Factor de Eficacia y Cambio. Situación de la Gestión Escolar en Chile. REICE Vol. 4 N° 4e.
(2)Boxwell, Robert J. Editorial Mc Graw- Hill. Benchmarking para competir con ventaja. Pp. 18,19,
(3)Op. Cit. 2.
(4)C. Alvariño, S. Arzola, J.J. Brunner, M.O. Recart, R.Vizcarra.(2000). Gestión Escolar. Un estado del arte de la literatura.
(5)Barber.M, Mourshed.M (2008). Como hicieron los sistemas educativos con mejor desempeño del mundo para alcanzar sus objetivos, N° 41.
martes, 15 de junio de 2010
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